Un nuevo modelo de Escuela de Negocios irrumpe en EE.UU.


 

Los programas de formación ejecutiva por excelencia, los MBA, han recibido todo tipo de críticas como consecuencia de haber sido la cuna en la que se habían formado muchos de los líderes empresariales sin escrúpulos que han conducido a la economía a la crisis actual. Y el nuevo modelo de escuela de negocios que representa Carey Business School, fundada en 2007, trae aires nuevos desde EE.UU. basados en la preponderancia de la ética y las humanidades.
Humanidad, optimismo, creatividad, responsabilidad y servicio son los valores que abanderan la filosofía de Carey Business School, perteneciente a la Universidad Johns Hopkins. Desde su reciente fundación en el año 2007, esta escuela de negocios declara su compromiso por formar a futuros líderes empresariales bajo el manto de la ética empresarial y los valores humanistas.
Lejos de las críticas que arrecian a los programas de formación ejecutiva más populares, la dirección que ha tomado esta peculiar escuela de negocios conduce a un camino muy distinto a través del descubrimiento, la educación, el espíritu empresarial, y el compromiso.
Su decano, Yash Gupta, se muestra orgulloso del modelo que representa su escuela, definida en la prestigiosa revista Fortune como “la primera escuela de negocios para los anti-MBA”. Desde su extensa experiencia académica, Gupta critica que la mayoría de escuelas de negocio han estado produciendo “másteres de ingeniería financiera”.
“Con los años llegué a la conclusión de que nos habíamos apoyado demasiado en las ciencias de los negocios. Producíamos maestros en ingeniería financiera, personas sin corazón ni alma. He estado pensando durante años que íbamos en la dirección equivocada”, señala.
Entre los programas que ofrece esta escuela se integran asignaturas relacionadas con los campos de la salud, el medio ambiente, la energía e incluso módulos de expresión humana impartidos por profesores de dramaturgia. “La crisis nos ha ayudado muchísimo porque la gente estaba dispuesta a cuestionar la ortodoxia”, concluye Gupta.
Y aunque la incorporación de materias humanísticas en los programas de formación ejecutiva se viene discutiendo desde hace 2 o 3 años, cuando irrumpió el actual escenario de crisis, la Carey Business School representa a las nuevas escuelas de negocios que surgen en EE.UU. en el escenario posterior a los recientes escándalos financieros.

NASA NEWS

Una nave espacial de la NASA se precipita hacia el cometa activo Hartley 2

Octubre 15, 2010: La nave espacial Deep Impact/EPOXI (Impacto Profundo/EPOXI, en idioma español), de la NASA, se está precipitando hacia el cometa Hartley 2, donde el próximo 4 de noviembre realizará un sobrevuelo a una impresionante distancia de 700 kilómetros (435 millas). Los científicos de la misión indican que todos los sistemas que se encuentran a bordo tienen luz verde para este encuentro cercano con uno de los cometas más pequeños, y sin embargo más activos, que se han detectado.
EPOXI (deep impact, 200px)
Concepto artístico del encuentro que la nave espacial tuvo previamente con el cometa Tempel 1.
"Hay miles de millones de cometas en el sistema solar, pero esta será apenas la quinta ocasión en la cual una nave espacial ha volado lo suficientemente cerca del núcleo como para fotografiarlo", dice Lori Feaga, quien es parte del equipo científico de la misión EPOXI. "¡Será todo un espectáculo!"
Las órbitas de los cometas tienden a ser muy alargadas: viajan muy lejos del Sol y luego se aproximan a distancias mucho más pequeñas. Cuando ocurra el encuentro, Hartley 2 estará cerca del Sol, lo que permitirá que se caliente después de haber viajado por el frío espacio profundo. El hielo en su núcleo estará evaporándose furiosamente, lanzando polvo y chorros de gas.
"El núcleo de Hartley 2 es pequeño, tiene menos de 1,6 kilómetro (menos de 1 milla) de diámetro", dice Feaga. "Pero su superficie expulsa descargas gaseosas a una tasa mucho más alta que los núcleos que hemos observado en el pasado. Esperamos más chorros y estallidos de este núcleo".
EPOXI se adentrará en la brillante coma del cometa —la centelleante aura de escombros, iluminados por el Sol— que cubre al núcleo. Las cámaras de la nave espacial tomarán fotografías de alta resolución (7 metros por píxel cuando ocurra el máximo acercamiento), mostrando al mismo tiempo este nuevo mundo en toda su gloria.
"Esperamos poder ver los rasgos, que parecen cicatrices, de la superficie del cometa: cráteres, fisuras, respiraderos", relata Sebastien Besse, quien es también parte del equipo científico. "¡Quizás incluso logremos ver qué rasgos son los que están expulsando chorros gaseosos!"
Los instrumentos de la nave espacial ya están apuntados hacia su objetivo, el cual se acerca velozmente.
"Aún estamos basante lejos, así que no podemos ver todavía el núcleo", explica Besse. "Sin embargo, nuestras observaciones diarias, que se hacen mediante el espectrómetro y las cámaras, ya están ayudándonos a identificar las especies y cantidades de gases presentes en la coma y a aprender cómo evolucionan conforme nos aproximamos".
EPOXI (big coma, 550px)
El cometa Hartley 2, fotografiado el 13 de octubre por Nick Howes, lector de Ciencia@NASA, usando el Telescopio Faulkes Norte, de 2 metros, en Hawái.
El propósito de la misión es recabar información sobre la composición del núcleo y compararla con otros cometas. Debido a que los cometas pasan mucho tiempo a distancias muy grandes del Sol, el frío preserva su composición química —y dicha composición puede decirnos mucho.
"Los cometas son remanentes de cuando se 'construyó' nuestro sistema solar", explica Besse. "Los cometas no fueron incorporados cuando los planetas se formaron a partir del material de la nebulosa que giraba en torno al Sol".
Los investigadores estudian estos muy bien conservados especímenes del sistema solar primitivo con el propósito de aprender cómo se formó y cómo pudo dar nacimiento a un planeta como la Tierra, el cual fue capaz de conservar la vida.
"Estos sobrevuelos nos permiten deducir qué ocurrió hace 4.500 millones de años", dice Feaga. "Hasta este momento, sólo hemos observado cuatro núcleos. Es necesario estudiar más cometas para aprender cuáles son sus diferencias y sus semejanzas. Esta visita será de gran ayuda, especialmente porque Hartley 2 es, en muchos sentidos, distinto a los otros cometas que hemos visto".
EPOXI (logo, 200px)

EPOXI no sólo proporcionará una vista desde arriba de un nuevo mundo, sino que también nos dará la mejor vista extendida de un cometa en toda la historia.
"Esta nave espacial está diseñada para encuentros cercanos. Sus instrumentos y las observaciones que hemos planeado con ellos están optimizados para este tipo de misiones. Cuando sobrevoló el cometa Tempel 1 —en ese entonces era la misión Deep Impact (Impacto Profundo, en idioma español)— apartó sus instrumentos del núcleo con el fin de protegerlos de posibles escombros que pudiesen ser eyectados por el impacto de la cápsula. Esta vez no miraremos hacia otra dirección".
El equipo de EPOXI está a la espera en el Laboratorio de Propulsión a Chorro, de la NASA.
"Nos dedicaremos de lleno a estudiar los datos en cuanto los recibamos", dice Feaga. "Trabajaremos sin cesar, y estaremos alerta, esperando que llegue la siguiente información".
Parece que será algo intenso.
"Ya es intenso", dice Besse. "Estamos recibiendo cada vez más datos, ¡pero durante el encuentro estaremos inundados de información!"

Y esto será sólo el comienzo.